El infierno del norte, nunca un nombre fue tan apropiado para describir una prueba, y es que a lo espectacular del recorrido, la dureza extrema con sus 5000 m de desnivel positivo y 123km, es normal, que se le unan unas condiciones climáticas extremas, viento lluvia, niebla , frío, barro, pero todo eso no hace sino engrandecer mas la carrera para hacerla mítica.
No solo luchas contra tus rivales, sino contra el recorrido, contra ti mismo , contra los elementos… eso si, con una gran ayuda, el publico que abarrota las carreteras y pistas, aguantando estoicamente el frío y la lluvia, y animando con la misma intensidad a todos los participantes, haciendo que se te pongan los pelos de punta, y sientas ganas de correr un poco más.
Así fue como salimos , al as 11 de la noche después de ver el espectáculo de danza tradicional, recorrimos Cabezón De la Sal , abriendonos paso entre una multitud que nos alentaba como héroes. un coche nos abría camino, con la música de AC DC , para motivarnos un poco más, y en lo alto, podíamos ver un camino de antorchas que subía hacia el cielo, Highway to Hell, era la canción que estábamos escuchando, esa autopista era la subida a la sierra del escudo, iluminada por farolillos, impresionante desde el pueblo.
Ya de salida nos juntamos 3 corredores, a un ritmo bastante vivo fuimos ganando metros, hasta coronar la sierre del escudo, para luego descender por un cortafuegos embarrado y vertical en plan deslizamiento de culo hasta Ruente, aquí fue donde a pesar de llevar toda la vida participando en carreras tuve el mayor subídón de mi vida, una multitud de gente a los lados de la carretera gritando como locos, parecía el tour.
Con la adrenalina por las nubes, llegamos los 3 juntos al primer avituallamiento, me di cuenta de que habíamos salido un poco pasados, y pasé toda la subida al moral, unos 11 km, bastante en crisis.
Nada mas coronar, empezó a llover , a saco, sin aviso, toda la bajada jarreando, nos pusimos el chubasquero gorra, guantes y a bajar .
después de11 km de pista, nos quedaban 4 km de carretera hasta Barcena Mayor, ahí fue cuando me preguntaba,¿ porque estoy corriendo a las 3 de la mañana bajo la lluvia? no se pero en ese momento hasta me gustaba la sensación.
Paramos en el segundo avituallamiento de Barcena km 43, no me cambio de ropa ni nada, prefiero parar lo mínimo, tampoco como nada, tengo el estomago mal, y prefiero no forzarle, confío en que la cena que fue abundante me mantenga con energías.
La subida a Fuentes esta cubierta por la niebla , tanto que a veces, nos salimos de del camino sin querer, enciendo el ipod, y la música me salva, la subida es monótona, no se ve nada, ni paisaje ni referencias, me recuerda a correr en una cinta, así que me centro en la música, me hago a la idea de 2 horas escuchando música.
Por fin llegamos al alto de Fuentes, ya somos solo Pablo y yo, vamos a buen ritmo, creo, no se muy bien cual es mi ritmo para esta distancia, así que prefiero ir un poco por debajo de lo que me permite mi cuerpo.
En la bajada me doy cuenta que mi frontal, casi no ilumina, si no es por el de Pablo, no se por donde voy, las horas siguen pasando.
Ya cerca de Venta Vieja empieza a clarear, y siento lo mismo que en la Lavatrail, en Lanzarote al amanecer, alivio, ilusión, alegría, se acabo la oscuridad , y la luz me da la vida.
Empezando a bajar hacia los Tojos, tenemos uno de los mejores momentos de la ruta, el sol empieza a salir por el horizonte, coloreando la niebla sobre las montañas, una bruma rojiza lo cubre todo, y los arboles recobran un verde brillante, impresionante, me entran ganas de correr a muerte en la bajada, lastima que las piernas no me dejan.
En Los Tojos nos encontramos con mis padres y Edurne, cargo agua y hacia Barcena otra vez,.
Este ultimo tramo se hace bastante pesado pero mentalmente ya hemos superado tres cuartos de carrera, así que ya veo más cerca el objetivo.
Esta vez ya puedo comer bien , llevo desde fuentes comiendo regularmente y me encuentro bastante fresco, así que nos lanzamos hacia el Moral.
La subida es técnica y dura, no estamos para correr, así que marchita de subida, pasamos la hermita y sin darnos cuenta ya estamos en los puentes, con 100 km en las piernas, que sorprendentemente encuentro fuertes.
Pablo me cuenta todas las pruebas que ha corrido, y me deja bastante asombrado, con varias ultras a sus espaldas, incluso la prestigiosa Ultra trail del Mont Blanc, y sobre todo la Tor des Geants, en Italia una burrada de 330km y 24000m de desnivel!! así que por fondo no le voy a ganar… mi experiencia en carreras largas, se limita a 2 meses atrás cuando corrí la Lavatrail.
Este tramo esta muy muy embarrado, y voy bastante inseguro, hablando con Pablo, ahora vamos a una marchita bastante cómoda.
La ultima subida, es infernal, el Toral, con un desnivel bestial no hay manera de elegir ritmo, o subes o te caes para atrás, al llegar al alto la temperatura baja considerablemente, el remate. ademas la bajada esta muy muy peligrosa y con mas de 120 km en las piernas, no estamos muy ágiles.
Bueno ya solo nos quedan 3 km de asfalto y llegamos a Cabezón, después de mas de 14 horas juntos, casi se nos ha olvidado que estamos en una carrera, y ninguno de los dos tenemos muchas ganas de esprintar, seria un poco duro perder una carrera en el ultimo kilometro después de 124, así que decidimos cruzar la meta juntos, compartiendo la victoria.
Muy contentos , parece mentira que ya se haya acabado, y la noche anterior, queda muy lejana, parece que hayan pasado muchas cosas en solo 14 horas.
Al llegar a meta , está toda mi familia,y amigos, un subidon !!! el premio que tiene correr en casa!!
Sorprendido de lo entero que he acabado, hasta que el psoas se me enfría y casi no puedo andar, aun así muy animado, pensando en los puntos que me quedan por sumar para poder participar el año que viene en el Ultra trail del Mont Blanc.
Con los tres que acabo de conseguir , mas los dos de la Lavatrail, ya solo me quedan 2, así que tendré que hacer un rastreator este verano, y encontrar una carrerilla bonita.

































































